lunes, 16 de abril de 2012

la taza

El frasco de mayonesa y la taza de café


Un profesor se paró ante sus alumnos de su clase de filosofía y colocó frente a ellos varios objetos. Cuando la clase comenzó, sin pronunciar palabras, levantó un frasco grande de mayonesa vacío y empezó a llenarlo con pelotas de golf.
Luego le preguntó a los estudiantes si el frasco estaba lleno. Todos estuvieron de acuerdo en que sí.
Entonces el profesor tomó una caja con lentejas y las echó en el frasco. Las lentejas rodaron por los espacios vacíos entre las pelotas de golf. De nuevo les preguntó si el frasco estaba lleno. Todos dijeron que sí.
El profesor sacó una cajita con arena y la vació en el frasco. Por supuesto, la arena llenó los espacios vacíos que quedaban. Entonces le preguntó nuevamente a los estudiantes si el frasco estaba lleno y todos respondieron con un sí unánime.
Finalmente el profesor sacó dos tazas de café de debajo de la mesa y también las echó en el frasco, llenando los espacios vacíos que quedaban entre la arena. Los estudiantes se rieron.
“Ahora – dijo el profesor mientras la risa disminuía – quiero que imaginen que este frasco representa su vida. Las pelotas de golf son esas cosas importantes: su familia, sus hijos, su salud, sus amigos, las cosas que los apasionan, o sea las cosas que quedan si todo lo demás se les va, y sus vidas siguen estando completas. Las lentejas son otras cosas que importan, como sus trabajos, sus casas, sus automóviles…. La arena es todo lo demás, las cosas pequeñas.”
“Si meten la arena primero en el frasco -continuó- no quedará espacio para las lentejas ni para las pelotas de golf.”
“Es igual para la vida. Si gastan todo su tiempo y su energía en las cosas pequeñas, nunca les sobrará para ocuparse de las cosas que son verdaderamente importantes. Préstenle atención a las cosas que son indispensables para su felicidad. Jueguen con sus hijos. Abran espacio para las citas médicas. Saquen a su pareja a cenar. Hagan más deporte. Cultiven sus amistades. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y arreglar el desván. Preocúpense primero de su bienestar, de las cosas que verdaderamente importan. Definan sus prioridades. El resto es arena.”
Uno de los estudiantes levantó su mano y preguntó qué representaba el café.
El profesor sonrió y dijo: “Me alegra que me lo haya preguntado. Es simplemente para demostrar que no importa cuán llena parezca estar su vida. Siempre hay tiempo para tomarse un cafecito con un buen amigo”.


Hoy la entrada es esta taza que hice con noemiraquel y las chicas...

para daros las gracias a todos los que estáis  apoyando...
a los que mandáis el mensaje...
a los que llamáis...
a los que venís con la ropa de trabajo...
a los que empujáis...
a los que sonreís... 
a los que  lloráis con nosotros ...
a todos...mil gracias 

y ya sabéis una taza de café os espera... 

esta vez me toca a mi silbar...

6 comentarios:

  1. Hola amiga!!!
    Gracias por compartir la historia...es muy linda.
    La taza.....genial.
    Un fuerte abrazo desde Venezuela!!!

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  2. Guapa !!!

    Un abrazo lleno de cariño !!

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  3. Cuan cierto es, que lo más importante es lo que la mayoría de las veces casi despreciamos y no damos importancia y que una vez que ya no lo tienes es cuando más cuenta te dás de que es lo único que hacia falta y todo lo demás son adornos.
    Besos!!!

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  4. Muchoa animo preciosa, te mando muchos besossssss

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  5. Que bonitas palabras y cuanta razón la taza una monería me hago seguidora de tu blog si quieres ver el mío es http://laslaboresdecandi.blogspot.com besos

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  6. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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